De la experiencia vivida a la acción colectiva.
Convertimos lo que muchas personas viven en silencio en datos, proyectos y conversación pública.
Fundación VISIBLE nace para transformar la experiencia vivida en conocimiento,
participación, proyectos e impacto social. Trabajamos para que pacientes,
familias y ciudadanía estén presentes donde se diseñan soluciones y se toman decisiones.
Convertimos lo que muchas personas viven en silencio en datos, proyectos y conversación pública.
No solo contamos historias: las convertimos en conocimiento útil.
Salud, calidad de vida, experiencia, innovación y participación.
Nuestra misión es hacer visible aquello que condiciona la salud y la calidad
de vida, pero que muchas veces queda fuera de los indicadores, de las decisiones
y de la conversación pública.
Muchas realidades de salud no se entienden bien porque no se escuchan lo suficiente: el dolor invisible, el cansancio, la carga familiar, la incertidumbre, el miedo, las barreras de acceso o la vida después de un diagnóstico. Fundación VISIBLE existe para poner esas realidades sobre la mesa y convertirlas en acción.
Partimos de lo que viven pacientes, familias, cuidadores y ciudadanía.
Ordenamos esa experiencia para generar datos, aprendizajes y recomendaciones.
Activamos proyectos con hospitales, empresas, universidades, administración y sociedad.
Trabajamos desde una mirada práctica, rigurosa y profundamente conectada
con la vida real de las personas.
Las soluciones mejoran cuando quienes las van a vivir, usar o recomendar
están presentes desde el inicio.
Ponemos nombre y estructura a aquello que afecta a la salud pero suele
quedar fuera de la conversación.
La experiencia vivida no es una anécdota: puede convertirse en conocimiento
útil para mejorar decisiones.
No creemos en la participación decorativa. Trabajamos para que escuchar
tenga consecuencias reales.
La divulgación, los medios y la conversación pública son herramientas
para cambiar miradas y prioridades.
Unimos pacientes, profesionales, sistema sanitario, innovación, investigación,
empresas y administración.
Fundación VISIBLE combina experiencia vivida, conocimiento del sistema, divulgación, innovación, co-creación y trabajo con múltiples agentes.
Fundadora y presidenta de Fundación VISIBLE. Patient advocate, divulgadora y emprendedora social en salud, con una trayectoria centrada en incorporar la voz del paciente en innovación, experiencia de paciente, salud digital, docencia, investigación y transformación del sistema.
Su trabajo nace de la experiencia vivida y se orienta a convertir esa experiencia en acción, datos, proyectos y espacios de decisión.
Fundación VISIBLE trabaja con pacientes, profesionales sanitarios, hospitales, universidades, empresas, startups, administración, medios y entidades sociales.
Nuestro valor está en conectar miradas distintas para que la experiencia real no se quede fuera de los proyectos que afectan a la salud y la vida de las personas.
Si tu organización quiere incorporar la experiencia real de pacientes y ciudadanía,
podemos ayudarte a diseñar procesos de escucha, co-creación, investigación,
formación, divulgación o evaluación.
El asterisco de Fundación VISIBLE nace de una historia muy concreta: un trazo de pintalabios, un primer grito de Mamá Tiene Migraña para visibilizar el dolor invisible, y una idea que creció hasta convertirse en un signo común para todo aquello que necesita ser explicado, escuchado y tenido en cuenta.
De un gesto íntimo a una señal colectiva.
El primer gesto nació en Mamá Tiene Migraña: un trazo de pintalabios, casi como una marca urgente, emocional y directa. Era una manera de poner fuera algo que normalmente se queda dentro: el dolor, el cansancio, la incomprensión, la vida interrumpida por una enfermedad que muchas veces no se ve.
Ese trazo fue el primer grito visual para visibilizar el dolor invisible. Con el tiempo, aquel gesto se transformó en un asterisco hecho de trazos: una señal que no tapa, no adorna y no sustituye la historia, sino que la marca para que nadie la pase por alto.
El asterisco es una llamada de atención. Nos recuerda que siempre hay algo más detrás de lo que se ve.
Dolor, fatiga, miedo, incertidumbre, carga familiar, soledad o impacto emocional.
Aquello que no aparece en un indicador, una consulta, una encuesta o una decisión.
El conocimiento que nace de convivir con una enfermedad, una barrera o una necesidad no atendida.
Convertir lo invisible en conversación, datos, proyectos, cambios y soluciones.
Donde veas un asterisco, detente: probablemente hay algo que no se está viendo, no se está preguntando o no se está entendiendo todavía.
El símbolo creció con la misión: de visibilizar la migraña a hacer visibles muchas otras realidades invisibles en salud.
Una marca espontánea, directa y humana para expresar un dolor que necesitaba salir del silencio.
Una comunidad que empezó a poner palabras, imágenes y realidad a una enfermedad invisible.
Un asterisco hecho de trazos para recordar que detrás de cada persona puede haber una historia no visible.
Nos invita a no quedarnos en la superficie. A preguntar mejor. A escuchar más. A transformar la experiencia vivida en conocimiento útil. A hacer visible lo que todavía no tiene espacio.
Lo que no se entiende, no existe.
Lo que se marca, empieza a verse.